domingo, octubre 24
... y es que tú buscas lo que no tienes.
[Extracto de una conversación real con Iria, mi compañera de piso, mientras veíamos Death Note hace un par de noches]
- Tú siempre has tenido facilidad para controlar a la gente. En tu relación con Javi, eras tú la que llevaba la voz cantante, normalmente se hacía lo que tú querías porque él siempre estaba de acuerdo, como si pensara que por decirlo tú ya estaba bien.
- Nunca he querido hacer algo así a propósito... a mí no me gusta controlar a los demás, ni sentirme mejor que ellos, ni llevarlos por mi camino ni manipular a nadie. Yo jamás he querido controlar a Javi.
- Pero era lo que pasaba: yo nunca te vi tener problemas porque estuviérais en desacuerdo en algo, siempre se hacía lo que tú querías.
Y yo guardé silencio, pensando que a lo mejor tenía razón.
- Por eso te gusta tanto Light. Aunque sea un cabrón, a él no lo puedes dominar.
Abrí mucho los ojos, sorprendida, mientras me daba cuenta de que sí que tenía razón. Añadí una coletilla a su frase:
- ... y al mismo tiempo se enfrentaría a mí.
Me gusta que se enfrenten a mí, es un reto a superar. Y si es dominante y poderoso como Light, seguro lo haría.
Me dieron escalofríos, y me asombré de la capacidad de observación de mi compañera: me había hecho darme cuenta de algo en lo que yo nunca había pensado, y que era totalmente cierto.
Después de eso, reflexioné: me resulta fácil transmitir mis pasiones a otras personas, porque lo que siento, sea bueno o malo, lo siento con tanta fuerza que acabo expresándolo como haga falta para que la otra persona también lo sienta. En absoluto he querido jamás manipular o dominar o controlar a alguien, pero reconozco que, cuando veo que otros prueban las cosas que les cuento, me doy cuenta de que puedo llegar a ser muy influyente, y eso es una responsabilidad tan grande que me da miedo, y prefiero hablar más bien poco por si me emociono demasiado e influyo en quien me escucha.
Con Verdix nunca me ha pasado eso, nunca he conseguido que su corazón conecte con el mío ni sienta lo que yo siento (la puta de Empatía no llegó a nuestra Relación, y esto lo digo referente a la entrada justo anterior a esta).

Por otra parte, mi mayor fracaso en la vida ha sido no lograr conectar con la persona que más quiero (y hablo en presente porque yo sigo enamorada) y estoy tan frustrada que no quiero volver a acercarme a nadie.
Hoy en día siento verdadero dolor cuando veo personas que discuten o que mandan unas sobre otras. Me pregunto si, sin querer, hay personas que hacen lo que yo digo para agradarme, por miedo o para ahorrarse que les de una opinión negativa sobre sus actos. Al mismo tiempo, también he comprendido por qué hay ciertas personas a las que me gusta mucho acercarme y con las que me gusta compartir mi tiempo: porque, al igual que hago yo, no me dejan entrar en sus corazones. Y eso hace que, inconscientemente, me plantee que tal vez se parezcan a mí, que escondan mucho dentro pero tengan razones para no mostrarlo afuera.
Mmmh... creo que los que menos muestran sus emociones son los más observadores, y los más observadores son los que mejor se dan cuenta de las cosas. ¿Será esa gente también, más razonadora y más sensible que el resto? Por ahora, lo que he estudiado en mi carrera y mi experiencia personal me dicen que sí: si no se muestran, es porque son prudentes, y saben cuando conviene hacerlo y cuando no, aunque a veces es porque se sienten obligados a no mostrarse. Eso significa que, al menos en sus pensamientos, son más independientes que el resto (ellos deciden lo que los demás verán de ellos), y que hacen un esfuerzo mayor que el resto por controlar y dirigir sus vidas: a esas personas, o a las que sospecho que son así, es a las que me gusta acercarme.
Mmmh... creo que los que menos muestran sus emociones son los más observadores, y los más observadores son los que mejor se dan cuenta de las cosas. ¿Será esa gente también, más razonadora y más sensible que el resto? Por ahora, lo que he estudiado en mi carrera y mi experiencia personal me dicen que sí: si no se muestran, es porque son prudentes, y saben cuando conviene hacerlo y cuando no, aunque a veces es porque se sienten obligados a no mostrarse. Eso significa que, al menos en sus pensamientos, son más independientes que el resto (ellos deciden lo que los demás verán de ellos), y que hacen un esfuerzo mayor que el resto por controlar y dirigir sus vidas: a esas personas, o a las que sospecho que son así, es a las que me gusta acercarme.
¿Cuál es la reflexión del día de hoy? Algo que nos vienen diciendo desde pequeños, y que en la adolescencia muchos olvidamos: no eres más interesante por formar parte de lo popular, sino por ser tú mismo aunque eso signifique ser distinto de los demás.
... aún así, el sentir que no me puedo abrir a nadie, porque no quiero volver a sufrir, hace que me sienta muy sola.
Amigos, procurad siempre encontrar el punto medio entre vuestra intimidad / independencia y vuestra cercanía con las otras personas. Y esto va sobre todo para los que tienen pareja: si ambos dependéis el uno del otro, podéis cambiar vuestra personalidad para dejar contento al otro, aunque no se haga a propósito. Se puede querer mucho a alguien y estar haciéndole daño sin querer (he aquí mi caso, en el que yo perjudiqué a quien amaba y también salí perjudicada yo). Vigilad que, si cambiais al uniros a alguien, sea sólo en cosas buenas.
No olvideis nunca vuestra verdadera esencia, y seguid siendo siempre vosotros mismos.
Más en: Ente sin sentido, Vida universitaria y pilladeras del día a día